Buenas practicas inmobiliarias

Este pasado puente de la Constitución, como ya hemos hecho en alguna ocasión, nos hemos escapado con el coche al Sur de Francia. En esta ocasión repetimos con unos amigos la visita a Toulouse y alrededores, con mucha suerte con el tiempo y visitas.

Como siempre -y por pura deformación profesional- me voy fijando en cómo está la situación de las agencias en dónde voy. Lo primero de todo, tengo que dejar claro que me ha sorprendido la gran cantidad de inmobiliarias que me he ido encontrando (más que las que me encontré hace un año, cuando hice el mismo viaje). No he visto grnades franquicias, sino agencias individuales, pero donde el año anterior había una, este año había dos o tres. En segundo lugar, me llamó la atención otra cuestión de las inmobiliarias, y es que todas y cada una de ellas reflejaba en el escaparate sus honorarios (muy superiores a los nuestros, por cierto, pero esa es otra cuestión)… por lo que supongo que será algún requisito legal que les obliga a tenerlo a la vista del público.

Nosotros tenemos una lista de precios en la oficina, y si cualquier persona nos lo pregunta (en muchas ocasiones, aunque no nos lo pregunten) se lo decimos sin problemas, por lo que mi segundo pensamiento fue: “Por qué no lo hacemos también nosotros?” El dar publicidad de nuestros honorarios a nuestros potenciales clientes supone facilitar información importante en los tiempos que corren, y así que los mismos puedan comparar si poner a la venta un inmueble les supone mayor coste que en otra inmobiliaria. Si de algo hemos pecado las inmobiliarias es de competir en un mercado donde la oferta es lo menos transparente que se puede encontrar, donde el precio de nuestros productos ha podido estar sobrevalorado dentro de un mercado que retroalimentaba dicha sobrevaloración. Por internet se pueden encontrar con facilidad muchas historias para no dormir, donde compradores y vendedores hablan de malas prácticas de agencias que han cobrado comisiones abusivas a todas luces, y eso es algo que hay que denunciar sin paliativos. Si la profesión de Agente de la Propiedad Inmobiliaria debe subsistir, debe basar su trabajo en la publicidad y la transparencia de sus acciones, para que los clientes sepan en todo caso qué responsabilidad tienen sus acciones.

El único pero que se le puede encontrar es la valoración de acciones comerciales donde la fijación de un precio es un tanto más complicada (por ejemplo, una tasación pericial, o la venta de un inmueble fuera de la localidad de la oficina, donde los costes dependerán de varios factores y negociación). No obstante, no es mala política de empresa el reflejar en un documento por escrito las aproximaciones a los honorarios que cobra una agencia, para que luego nadie se lleve a engaño.

PD: las imágenes son fotos de los honorarios que cobran y publican algunas inmobiliarias de Toulouse.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s